El mar lo traerá IX

Aranza nunca dijo lo que vio en ese entre visillos, descorrió la puerta y se quedó expectante. Era una imagen bonita, tentadora para un hombre, para una joven resultaba hasta atractiva, era un despertar de la infancia. Unos aromas afrutados que acompañan toda su pubertad, esa piel bronceada acariciada por una gota de agua desdibujaba [...]