Once minutos..?

Hay días que son memorables, los guardamos en nuestra memoria, les dedicamos un espacio en nuestra fantasía, días que pasan de largo sin dejar vestigios, días que sienten nuestros corazones, vibran los sentidos y el corazón galopa. Esos días del quiero y no del debo se recuerdan y borran todo golpe propinado a nuestra autoestima. Días de más de once minutos que compensan años sin sentir, Once besos robados en once instantes de un día, once te quiero no pronunciados en once sonrisas, cálidas miradas congeladas en nuestros recuerdos porque nos reviven, once palabras recortadas que te acompañan durante los siguientes once años que transcurran, una comunión de almas que más allá de la religión, comparten un corpus porque lo que quieren es que ese cuerpo y esa alma vibren durante más de once minutos, un bello regalo para el año que comienza, un boli que te permita apuntar más de once recuerdos que sonríen y rememoran esa persona que marchó y olvidamos decirle adiós, once minutos que serían inolvidables si supiéramos que eran los últimos, once minutos de preliminares, excitación y climax, demasiadas palabras vertidas sólo para once minutos, en definitiva un boli que permita apuntar once recuerdos que te hagan amar toda la vida, contando que una noche de pasión serán once minutos, bendita meretriz que puede comparar con que once minutos se queda.

El mar… lo traerá.

En esta profesión has de ser la mejor, has de tener la valentía de sacrificar momentos de placer para estudiar, aplicarte en la composición e interpretar siempre como si fuera la mejor partitura. El horario era estricto, su reloj de faltriquera por su pequeño tamaño lo llevaba siempre consigo en su bolsillo, la leontina, cadena de oro bien conservado, herencia de su abuelo le recordaba en todo momento su sueño, “no dejes pasar ni un segundo para lograr tu sueño” ser una concertista de peso, interpretar en los mejores teatros y componer. Si era un sueño para lograrlo y Sebastián contribuyó mucho a ello. El sabía lo que no contaba y velaba por su sueño, se adelantaba a los acontecimientos, se mostraba ilusionado por los nuevos proyectos y era confiable más que un secretario un compañero.

El mar lo traerá…

Lo ideal de descubrir el centro histórico de Montpellier en todo su esplendor son los treinta sitios más relevantes a visitar, es la libertad de deambular por las calles perdiéndose entre sus monumentos, la plaza de la Comedia, denominada también plaza del huevo por su forma oval, te permite situarte en el centro y justo al lado de una fuente que por la noche emerge plena de colorido, visualizar la Opera de la Comédie que data de 1888, ese edificio fue donde su mirada se posó en aquellos ojos azules profundos y parpadeantes, mirada clara e imprecisa, el motivo del viaje no era otro que trabajo, era necesario tener ubicada las dos óperas, La de la Comédie y la del Corum, tenía varios ensayos, “La Opéra national de Montpellier Languedoc-Roussillon”.

Habían reclamado, su violín para interpretar una pieza de Bach,  entre otras de su repertorio, había de visitar las dos salas, La Grande Salle et le Salle Molière, quería oír la acústica, sentir lo que resonaba de aquel lugar al tensar las cuerdas de su violín, como si vibraran las cuerdas laríngeas.

Una voz ahogada durante años que escondía una pasión callada, una historia perenne, la sociedad la había guiado hacia la música,  enamorada de ella había amordazado otras emociones que transmitía cada vez que tensaba ese violín, cada cuerda hablaba por ella y emitía un grito armonioso de aquello que su corazón guardaba. Su violín liberaba su voz y con un do, re, mi sostenido, si bemol, explicaba su historia. Quien la escuchaba sólo recibía palabras, voz y emoción, incluso como si de un folletín rosa se tratara había conseguido un club de fans que sin tener amplios conocimientos de música la seguían pendientes del siguiente concierto. Ella no se percataba de la pasión que suscitaba en los oyentes simplemente llenaba cualquier sala en la que interpretaba. Nadie entendía como había logrado tanta popularidad entre un público que escuchaba ritmos de bachata, reguetón, canciones pegadizas como despacito, Bruce Springsteen o Bon Jovi… la habían bautizado como un fenómeno extracultural. Las discográficas que primero le cerraron las puertas ahora le abrían los teatros, las óperas y los Lyceo. Un público que llenaba sin dudarlo todas las actuaciones, el precio de las localidades se disparaba, su agenda se llenaba de eventos y de viajes.

Como un hada debía hacer vibrar aquella Salle con un aforo de 1200 personas, un teatro italiano francés de finales del siglo XIX.

Sonata de Bach Nº1 el quejido del violín emergía y se adueñaba de la audiencia porque era el grito de su alma que había perdido a su amante, el clavecín la acompañaba con su melodía, unas circunstancias adversas los separaba hace ya mucho tiempo pero sus corazones se buscaban y cada vez que ese violín sonaba emergía la voz gutural ahogada, hacían años que se habían perdido la pista, ni mantenían el contacto, ni estaban pendientes de sus caminos, simplemente cada vez que actuaba el público recibía un mensaje de sintió y vibró su cuerpo. Misteriosamente el público esperaba un encuentro, una mirada, cuando el aforo se hundía era cuando empezaba a sonar P.I. Tchaikovsky Opus 35, Concerto en Do mayor, el violín cobraba su esplendor, la orquesta acompañaba, describía perfectamente el encuentro de dos personas que se aman, en una plaza llena de gente solamente hay dos miradas, que se buscan, no dos ventanas a una noche interminable, dos espejos de dos almas que decidieron separar sus caminos por la música, un enorme deseo de unir sus cuerpos para convertirlo sólo en uno.

Era la banda sonora de una historia y nadie era consciente de el deseo que albergaba de lo que el público interpretaba, se escuchaba como una carta de un palabras, quiero más que un contigo….quiero toda la noche y el próximo mañana, también una noche más, junto a otro día…..uno tras otro…junto a otra vez. No se había escrito nada en la partitura pero el público leía escuchaba estas palabras. Sonaba la orquesta, el piano eclipsado por el violín decía “compartir mi vida y no dejar de sentirte” mientras la percusión decía “este no es el momento, tu carrera está en el momento más alto”.

Pues iba directa a los ensayos para probar la acústica, esta actuación era una más, aunque ella la vivía como la única, era en Francia, donde perdió el rastro de su corazón. Empezó una carrera brillante recién licenciada con todo lo que acarrea el éxito, compromisos, agenda, móvil, citas, cuidar la imagen pública, no estar en medio de escándalos y en aquélla época un amor así era un escándalo.

El mar lo traerá

Montpellier, una bella historia, un buen plan que comienza en el Aeropuerto, se desplazan miles de viajeros al año y allí como tirados por un hilo rojo coinciden dos jóvenes, no se conocen o más bien no se reconocen. Roche et Marine, el vuelo ha sido turbulento, las corrientes de aire han dado más que un susto a los viajeros, unos optaron por dormir y soñar, otros tuvieron que recurrir a las azafatas o azafatos para que los rescataran de alcanzar la neurosis, el viaje desde los EE.UU había sido largo pero placentero. Ahora bien desde París ha resultado horrible una vez anunciaron que sobrevolaban París el cielo rugió y como si de un enorme ahujero negro se tratara se tiñó de los colores de la tormenta. Al fin aterrizó y en el momento en el que sus pies se posaron en la tierra, una sensación de bienestar invadió a los pasajeros.

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Fotog: Wifred Llimona info@lallimona.com

Montpellier es una ciudad del sur de Francia, se ubica en la región Occitania y es la capital de Hérault. La acarician dos ríos, por el este el Lez y el Mosson al oeste. Es una de las pocas ciudades que ha ganado 12.000 habitantes anuales, alcanza una población superior a 100.000 habitantes. Gracias a su situación geográfica durante el siglo doce comienza a tener un desarrollo cultural y económico y alcanza una gran relevancia mercantil. Entre el siglo diez y el catorce fue la capital del señorío de Montpellier, una boda Pedro II y María de Montpellier en 1204,  la ciudad se adhirió a la Corona de Aragón,  al fallecer Jaime I, hijo del matrimonio; pasa a formar parte del Reino de Mallorca. Y como si de un bolso se tratara Jaime III de Mallorca la vendió en 1349 al rey francés Felipe VI. Finalmente pasó a la Corona francesa.

 

Bajando del avión en el aeropuerto coincidieron todos los pasajeros “al fin” cada uno eligió su destino, seguiremos los pasos de dos de ellos,  se mezclan en el tumulto, se confunden entre las miradas, recorren las puertas de embarque, no llegan a coincidir, se atisba a ver móbiles…Ifhones, Ipad, Mac, aparatos electrónicos y se oyen avisos de aviones. Torrente de gente que pasea, torrente de gente que corre, es un continuo ir y venir de cuerpos, unos se detienen a mirar los ojos otros de quedan encandilados con un segundo de deleite, bien sea una cara bien proporcionada o un cuerpo bien definido, un segundo, dos tres para mirar y rápidamente vuelves a tu realidad, el wasap, el watch, llama a tu secretaria, devuelve la llamada de tu madre, un mensaje de un amigo, el colgao de la otra noche, la cita de mañana, la cena pendiente, el hotel donde dormiré o con quién dormiré esta noche, en una palabra la cruda realidad. En esos breves instantes cruzando miradas de cuerpos has conseguido alejarte de la realidad que has creado, y tu cerebro ha vuelto a la adolescencia, etapa dorada que salías sin equipaje y entrabas lleno de estímulos, miradas furtivas que te hacen sentir libre porque nadie juzga lo que miras, no se sabe y si te miran tampoco llegas a ahondar en lo que miran. La magia del viaje, no sabes a ciencia cierta si volverás y en esos instantes todo es lícito, siempre es lícito sino se sabe. Dueño de ese viaje disfrutas de la furtividad, de no decir lo que miras, dura apenas dos segundos, no comunicar lo que sientes, es pura sensación, alimenta tu ego, ves y te ven, únicamente te pertenece a tí.  Fabricas una ilusión donde el único dueño eres tú. Una ilusión etérea e irresponsable, se almacena en tu inconsciente, lo puede todo y no hay límite.

Nuestra historia transcurre en un lugar tranquilo, la mirada que es juguetona e inquieta se posa sobre unas líneas perfectamente contorneadas, líneas que han sido esculpidas para ser observadas, el negro define una figura insinuante que invita a cualquier amante activo a lubricar y humedecer el labio inferior, lineas que se sustentan en dos tacones de quince centímetros, escondidos y disimulados por la campana ancha del pantalón que la cubre que aún acentúa más esta figura: -Un chocolat!

Después del vuelo no se puede pedir otra cosa, caliente y espeso dejarlo caer en tu garganta es puro placer…..                                                             (continuará…)

Sociedad

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Fotografía: Wifred Llimona.                 info@la llimona.com

Educación sexista, feminista, machista, protectora, somos herederas de un legado. Marie Sklodowska tomó el apellido de su marido Pierre Curie. Por su nación de origen, Polonia, dio nombre a un elemento químico. Pionera en el estudio de la radioactividad, obtuvo el máximo reconocimiento el Premio nobel, Rosetta Forner, doctora Cristina Brassó, Hillary Clinton, Carmen Martín Gaite, Benazir Bhutto, Emilia Pardo Bazán,Virginia Woolf mujeres todas de ilustre trabajo, cirujanas, músicas de carreras brillantes, docentes de vocación, también cuidadoras, limpiadoras, enfermeras, dependientas, barrenderas…infinidad de profesionales femeninas que desempeñan sus trabajos con una enorme presión, la de cumplir con el rôle que le asigna la sociedad y el de notable profesional con  un peso que ha transcendido a lo largo del tiempo en su área obteniendo el reconocimiento muchos años después.
Hoy en día si una mujer recibe la llamada en el trabajo porque su hijo/a está enfermo/a, se dirá “Que desorganizada, fíjate la llaman porque su hijo está malito…no ha avisado una canguro” si  llaman a un hombre se dirá “Que buen padre, mira le llaman porque es muy entregado y se preocupa por sus hijos”, seguramente ese comentario lo pronunciará otra mujer, añadirá sin duda un apelativo de “qué mono”, aunque ese hombre no haya visto a sus hijos en dos semanas o se encuentre a diez mil kilómetros de sus hijos y a duras penas asista a una reunión trimestral escolar.
Mujer cuántas batallas hemos de lidiar en esta sociedad, cuántos menosprecios hemos de soportar, casi siempre pronunciados por otra mujer, que nutre a un hombre que asiente, o simplemente no dice nada porque, es mejor no postularse y no desmentir el comentario.
Es una premisa cierta que la existencia de la fémina comienza por el reconocimiento, por admitir su valor. Más allá de la icono sexual (tan rentabilizado por las mujeres y tan deleitado por los hombres) es hacerla merecedora de una imagen como persona, sino la reconocemos no existe, no importa lo que haga, logre o diga si su tiempo no tiene ningún valor como autorrealización  para que preocuparse de lo que opina, si Marie Curie no hubiera tenido su laboratorio, ¿cómo hubiera investigado? ¿si Virginia Woolf no hubiera escrito con su pluma en su habitación propia cómo hubiera publicado? Mientras Hillary fue la sombra de su marido no despegó en su carrera política, marido que probado está y las noticias se hicieron eco del trabajo tan arduo que desempeñaba en su despacho, grandes horas de trabajo.
Sociedad sin cultura, ignorancia es el mal endémico, sociedad que no condena una agresión sexual a una mujer, o un feminicidio porque siempre hay voces que consideran que sibilinamente se lo ha buscado, porque viajaba sola, o porque salió a pasear de madrugada en verano, en sus vacaciones.
Cultura que se administra con cuentagotas según el político de turno que obstente el poder,  docentes que juzgan a mujeres que tienen una trayectoria profesional brillante en vez de enseñar valores y conocimiento. Docentes que son mercenarios de un sueldo.
Qué se puede esperar del político que obtiene su máster en Universidades que otorgan títulos sin previas pruebas de evaluación, que se airea según el azul o el rojo que sube a la presidencia del congreso.
Sociedad machista, sociedad sexista que formamos todos,  seremos conscientes de lo que transmitimos cada vez que a una niña le decimos “limpia”, “sirve aquello que tu hermano no lo haga, traeme esto cuando uno mismo lo puede hacer” “cuida a tu hermana pequeña, luego haces lo tuyo”
Seremos conscientes del mensaje que transluce esas palabras seguiremos fabricando una sociedad sexista, machista, inculta, analfabeta… e iracunda basada en los valores del capital ninguneando a las personas que la forman . Sociedad o suciedad habrá alguna persona que la barra o que le de brillo. Piensen quien será la persona que la barra, que le de brillo, a ver si puede tener buenas curvas y en su sitio, mejor que no piense, que no lea.
Sociedad que ¿a quién le conviene?.

 

Decir adiós

Dejar ir, es ineludiblemente la mejor opción y la más dolorosa. Decimos tantas palabras al día, comentamos tantas noticias sin importancia para cubrir un silencio, recreamos nuestras palabras en frases que dan la vuelta a lo que queremos decir. Y pregunto ¿cuántas veces decimos te quiero, te amo, te adoro, te necesito, te añoro….? ¿cuántas veces comunicamos emociones desde el afecto?
Hemos aprendido en sociedad que las emociones nos convierten en vulnerables, nos dejan con el corazón al descubierto, resultamos demasiado transparentes si expresamos un te quiero, aunque sea un estoy solo y necesito de tu compañía porque no he aprendido a vivir conmigo. Las palabras son un elixir si brotan de nuestro músculo motor,  en el instante que damos un abrazo o un beso a una persona que el tiempo nos la ha alejado, ¿por qué cuesta tanto decir te quiero a una madre/padre?.  Durante la infancia lo repetimos hasta la saciedad, incluso irrumpe sin ser preguntado. La inocencia nos conduce al lecho de los papás.  Sin previo aviso llega la adolescencia  y las hormonas juegan un papel importante, en la madurez, si se puede llamar así, empezamos a reservarnos el derecho de pronunciarlo, finalmente en la senectud casi que se da por sabido y es cuando más han de ser pronunciadas esas emociones.

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Fotografía Wifred LLimona  <info@lallimona.com>

 

Porque cuando te quieras dar cuenta tendrás que decir adiós a la persona que más te ha acompañado, respetado, fotografiado y amado, como amigo, compañero, hijo, padre, madre, ese héroe que creíamos que iba a estar cada minuto de nuestra vida besándonos, riéndonos, bailando, compartiendo cafés, discutiendo sobre política, conduciéndonos, cambiando un armario, ayudándote en una web …..
y ¿cómo le decimos adiós? LLORANDO, cada lágrima nos aflora en la soledad, cada gota de agua conectará con nuestra saliva porque su sabor salado nos devolverá el recuerdo de los días pasados que pensábamos que se repetirían, cada gota emergente de nuestro lagrimal nos devolverá como un espejo su fiel reflejo y nos hará sentirnos acompañados.
Ese elixir nos traerá su vida y lo veremos reflejado como si de una foto se tratara, con los matices, los colores, de la instantánea del recuerdo. Elixir de gotas que como ambrosía nos mantendrá su recuerdo vivo como si nos deleitáramos con un sabroso banquete, un primer plato lleno de risas con guarnición de consejos, un segundo plato de deseos de felicidad y de apoyo incondicional, un postre dulce con chocolate acaramelado que nos hipnotiza por su atenta escucha.
Nos han enseñado a no mostrar debilidad, cómo podremos dejar ir esa congoja, esa emoción. Sólo dejando ir.

La palabra

Como filóloga me veo en la necesidad de utilizar la palabra, escrita o hablada para llegar a quien la quiera leer. Es vital para mí expresarme, escribir y compartir. Creo este sitio como un libro, página a página, quién quiera lo lea, quién quiera lo hojee, o simplemente pase página, todo es respetable. No ha nacido para juzgar ni para ser juzgado, solo para existir, compartir y encontrar una vía de expresión, con el firme propósito de que nadie ahogue tu voz, porque todas las notas forman una canción aunque sean discordantes, graves, agudas o medias.

Docente de vocación Licenciada en Filología por la Universidad de Filología de Valencia enamorada de la palabra hablada y escrita, amante de los giros estilísticos y la lectura.

Desde niños nos dicen qué hacer, qué decir, cómo comportarse y qué es lo correcto. Quién tiene la varita para juzgar, cada uno ha de encontrar su don y si te cuesta encontrarlo quizás es porque no has sabido mirar en tu interior, cada crítica nos hace más fuertes porque sabemos que están pendientes de nosotros, las palabras tienen una magia que logran alimentar el alma.

Reconocemos las ideas con las palabras, ponemos luz con las imágenes, soñamos con los amigos y disfrutamos con nuestros recuerdos

 

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Deseo

Un bello viaje de vacaciones en un crucero, una cervecita fresquita tras una dura jornada de trabajo, un mejor trabajo, un hijo, una pareja, un amigo, una compañera, una buena reforma del baño, un jacuzzi, unos petazetas, unas gominolas, chocolate, un aplauso, un concierto, una caricia, un masaje, unas uñas pintadas, un reconocimiento, un viaje, una estancia tranquila, un paseo, un buen libro, un videojuego, una consola, una comida…en una palabra DESEO.
¿Nuestras aspiraciones van cambiando, se van adaptando, nos las van fabricando…?
Quizás nuestros deseos sólo son un retorno a la infancia, a nuestra primera edad, posiblemente nuestros deseos primigenios se remontan a lo que nuestro subconsciente recuerda de nuestra infancia, aquellas situaciones inconclusas en las que nos sentimos invisibles o anulados por la aparición de otras situaciones que nos obligaban a guardar silencio. Momentos olvidados que tuvimos que reprimir porque era lo correcto en aquel instante sin embargo nuestra psique continua anhelándolo.
En el momento que emerge la calma, la quietud florece el deseo, ese deseo de caricia, de abrazo de beso, de ser querido, de ser observado, de ser escuchado, de ser sentido, de estar presente, de ser reconocido, comprendido con un solo gesto sin necesidad de explicar nada.
Cuántas veces me he preguntado ¿por qué hay personas que siempre cuidan,? se preocupan por sus hijos, cuidan a sus compañeros de trabajo e incluso se convierten en madres, padres sustitutos de sus parejas. En psicología teorías las hay y numerosas sobre ese tema gracias al trabajo de los licenciados. Otros sólo cuidan de sí mismos y se nutren de las carencias de los otros, incluso los hay que se quejan de no desear, o controlan lo que se desea. Ahora, en el momento que acaba ese interinaje voluntario emerge un verdadero deseo. Un deseo que quebranta normas porque es propio, te viene, aparece y la mayoría de las veces no se comparte.
La infancia una primera etapa hacia la vida se repite en la edad adulta. La adolescencia se perpetua en la madurez, la hay más inocente o más atrevida, lo único que importa es mantener ese deseo, seguir viviendo ilusionado recordando ese deseo, los años pasarán con ese deseo, en la mente, en la mirada, una ilusión que mantiene el espíritu activo en las duras jornadas de trabajo con sus tonos grises y sus sabores agridulces, de las golosinas de la tienda de “chuches”.
Un sueño cálido  que tiene la fuerza de convertirte en la persona que aspiras ser, en las metas que te has propuesto alcanzar,  un deseo que te aleja o acerca del devoto, formal integrante de la sociedad en el que te has convertido, un deseo al que le has de dar rienda suelta, has de dejar correr o atrapar para que te permita madurar y conquistar la infancia pasada. Es dulce desear, no dejes de soñar, en esa primera etapa fabrica los mejores telares del deseo porque hilvanarán toda tu vida. Así que ¿cuál es tu deseo?.
Los sueños son propios, no podemos hacernos cargo de los sueños de los demás por muy  atrayentes que sean porque nacemos solos, es el motor de nuestras aspiraciones, nos mantiene vivos, sueños realistas, románticos, ensimismados, en más de una ocasión pequeñas historias que conducen a un gran proyecto.
Sueños infantiles, adolescentes vuelven en la edad madura y alimentan nuestra senectud para dignificarla y colocan en su sitio diferentes facetas que hemos ido conjugando los que fabricamos deseos cada segundo, por lo tanto cuesta más conseguirlos.
Ahora en este instante ¿que sueñas?

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De Logopedia

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 El pasado mes de mayo se celebró el X Congreso de Logopedas en Madrid, en la Universidad de CEU San Pablo, en la calle Julián Romea 23, se reunieron profesionales de diferentes ramas, enfermería, logopedía, medicina, osteopatía etc para ilustrarnos, para compartir todos sus conocimientos, mas bien parte de ellos, y ponerlos al servicio de la comunidad de especialistas que allí nos reunimos, La ponente Belén Ordóñez Miyar nos ilustró con imágenes y seguimientos pormenorizados sobre las alteraciones de la alimentación en primera infancia. Habló de neonatos como si de joyas se tratara.
Gabriela Sánchez nos enseñó con claridad y pausada charla los desórdenes motores del habla y PROMPT, como fupodnciona su método y como lo pone en práctica.
El doctor Raúl Espert sobre neuromodulación en afasias: estimulación cerebral no invasiva y neuroplastica, intentó en menos de dos horas condensar una investigación de años, rápido conciso desveló los avances logrados y el uso del TDCS, técnicas no invasivas, número de sesiones, protocolo de actuación, desórdenes tratados, depresión, esquizofrenía, parkinson, epilepsia, afasias.
La doctora Cristina Jackson y el doctor Ignacio Cobeta dos veteranos en el tratamiento de la voz, ofrecían toda una vida de investigación sobre la mejora de las cuerdas vocales, edema de Reinke, pólipos, laringitis, nódulos, ronquera, protesis cordales, resumieron en muy poquito tiempo toda una vida de investigación desde la humildad y la sencillez que parecía que nos describían un bello crepúsculo, donde la voz era la salida del sol y la caida era la pérdida.
El TDAH, con el doctor Fernando Mulas neurólogo pediatra insistió en la elección del fármaco correcto y del estudio previo necesario. Dando prueba fidedigna de los resultados obtenidos y mejoras para el paciente.
TEA con más incidencia en niños  que niñas, el eje de actuación sería el siguiente, detección precoz, los indicadores  precoces, evaluar la capacidad de relación del niño, procedimiento, evaluación e intervención, sanitaria, social y educativa.
Marcia Adriao Briz nos embelesó con su dedicación a la rehabilitación de la disfagia estructural, en casos de cáncer de cuello y boca, conduciéndonos a la importancia de la concienciación del paciente. Tema que ampliaremos en breve.
Sobre todo lo que reunió el congreso y todas las ponencias que tuvieron lugar que fueron muy ilustrativas y formativas continuaré escribiendo.

Falacias

El lenguaje tiene el encanto que sin ser pronunciado ya cumple su finalidad. Todo depende del interlocutor que lo utilice, si quiere hacer expreso el mensaje, si quiere mantener una atención continuada, si quiere manipular al receptor, si pretende faltar al respeto del que escucha, o pretende guardar una información para no quedar en evidencia, la falacia es el arte de decir sólo aquello que nos conviene, convertir un argumento falso en algo verdadero. Vamos el arte de transformar una información a tu conveniencia. Un te amo, por un te necesito, un te quiero por un estoy solo…una tercera edad por un anciano, bueno eso sería eufemismo, pero la falacia juega con esa línea del significado, de la semántica más bien. Lo que ocurre con el lenguaje es que hasta sin ser pronunciado comunica, transmite y te da a conocer la personalidad del interlocutor. Supongo que nos acostumbramos a decir, a hablar a comunicar, sobretodo las personas sociables, pero también nos acostumbramos a no decir, y ahora con la tecnología mejor que nunca, los valores de confianza se difuminan, se diluyen, compartimos sólo lo que nos conviene.
No contamos quién nos llama, no compartimos con quién hablamos, no compartimos qué leemos, qué vemos, qué vídeos nos han interesado, qué series, que películas, qué libros…lo tenemos personalizado en nuestro aparato electrónico. Y todo aquello que no decimos se convierte en un derecho y el interlocutor se ha de adaptar. Lo que no decimos es más extenso que lo que decimos.  Ponemos distancia, unos kilómetros de palabras, una comunicación sesgada desde el primer momento .
Y en el instante que se nos pregunta por lo que no decimos surge el conflicto o mejor una falacia, una información que no es cierta pero que para nosotros es lo que nos hace mantener lo que no decimos. Podemos hablar del tiempo, de las noticias, del vecino que no conocemos, de la amiga que aunque se muera nos da lo mismo, del hijo al que no vemos, de la madre del vecino, del presidente al que no hemos votado, del jugador de tenis al que nunca seguimos…..en fin podemos correr la cortina de humo que nosotros queramos para seguir tapando lo que no decimos. ballpen-cellphone-close-up-843266.jpg